viernes, 17 de abril de 2020

EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN 21, 1-24. Jesús les dijo: “Muchachos, ¿han pescado algo?”

Estaba amaneciendo, cuando Jesús se apareció en la orilla, pero los discípulos no lo reconocieron. Jesús les dijo: “Muchachos, ¿han pescado algo?” Ellos contestaron: “No”. Entonces él les dijo: “Echen la red a la derecha de la barca y encontrarán peces”. Así lo hicieron, y luego ya no podían jalar la red por tantos pescados.
Jn 21, 1-14
"La presencia de Jesús resucitado lo transforma todo: las tinieblas son superadas por la luz, el trabajo inútil vuelve a ser fructífero y prometedor, la sensación de cansancio y abandono da paso a un nuevo impulso y a la certeza de que Él está con nosotros. Desde entonces, estos mismos sentimientos han animado a la Iglesia, la Comunidad del Resucitado. ¡Todos nosotros somos la comunidad del Resucitado!"
Papa Francisco





lunes, 13 de abril de 2020

«No temáis. Id, avisad a mis hermanos que vayan a Galilea; allí me verán»... " Mt 28,8-15

"En aquel tiempo, las mujeres partieron a toda prisa del sepulcro, con miedo y gran gozo, y corrieron a dar la noticia a sus discípulos. En esto, Jesús les salió al encuentro y les dijo: «¡Dios os guarde!». Y ellas se acercaron a Él, y abrazándole sus pies, le adoraron. Entonces les dice Jesús: «No temáis. Id, avisad a mis hermanos que vayan a Galilea; allí me verán»... "
Mt 28,8-15
"Las mujeres van adelante y llevan el anuncio: Dios siempre comienza con las mujeres, siempre. Abren caminos. No dudan: lo saben; lo han visto, lo han tocado."
Papa Francisco

sábado, 11 de abril de 2020

DOMINGO DE RESURRECCIÓN

El Domingo de Resurrección o de Pascua es la fiesta más importante para toda la Iglesia,
Cristo triunfó sobre la muerte y con esto nos abrió las puertas del Cielo. En la Misa dominical recordamos de una manera especial esta gran alegría. Se enciende el Cirio Pascual que representa la luz de Cristo resucitado y que permanecerá prendido hasta el día de la Ascensión, cuando Jesús sube al Cielo.

El Domingo de Resurrección o de Pascua es la fiesta más importante para todos los católicos, ya que con la Resurrección de Jesús es cuando adquiere sentido toda nuestra religión.







"Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó.
Pues hasta entonces no habían entendido la Escritura: que él había de resucitar de entre los muertos."
 Juan (20,1-9)

viernes, 10 de abril de 2020

SÁBADO SANTO

¿Qué celebramos los católicos el Sábado Santo?
Durante el Sábado Santo la Iglesia permanece junto al sepulcro del Señor, meditando su pasión y su muerte, su descenso a los infiernos y esperando en oración y ayuno su resurrección.
Es el día del silencio: la comunidad cristiana vela junto al sepulcro. Callan las campanas y los instrumentos. Se ensaya el aleluya, pero en voz baja. Es día para profundizar. Para contemplar. El altar está despojado. El sagrario, abierto y vacío.
La Cruz sigue entronizada desde ayer. Central, iluminada, con un paño rojo, con un laurel de victoria. Dios ha muerto. Ha querido vencer con su propio dolor el mal de la humanidad.

La gran lección es ésta: Cristo está en el sepulcro, ha bajado al lugar de los muertos, a lo más profundo a donde puede bajar una persona. Y junto a Él, como su Madre María, está la Iglesia. 
El Sábado está en el corazón mismo del Triduo Pascual. Entre la muerte del Viernes y la resurrección del Domingo nos detenemos en el sepulcro. Un día puente, pero con personalidad. Son tres aspectos - no tanto momentos cronológicos - de un mismo y único misterio, el misterio de la Pascua de Jesús: muerto, sepultado, resucitado:

"...se despojó de su rango y tomó la condición de esclavo...se rebajó hasta someterse incluso a la muerte, es decir conociese el estado de muerte, el estado de separación entre su alma y su cuerpo, durante el tiempo comprendido entre el momento en que Él expiró en la cruz y el momento en que resucitó."

VIERNES SANTO

El Viernes Santo es el 10 de abril de 2020, constituye una las fechas más trascendentales de las celebraciones de la Semana Santa. Es también el segundo día del llamado “Triduo Pascual”, un periodo durante el cual la liturgia católica conmemora la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. En esta fecha se recuerda la muerte de Jesús en la cruz, para salvarnos del pecado y darnos la vida eterna.

Jesús murió a los 33 años y a las 3 de la tarde. En Viernes Santo no se celebra la eucaristía, en su lugar, se celebra por la tarde la Liturgia de la Pasión del Señor. A ser posible cerca de las tres de la tarde, hora de la muerte de Jesucristo. Es un tiempo de conversion con Dios y de recogimiento familiar. Durante este día los fieles también se abstienen comer carne, en su lugar se preparan platos a base de pescado.

El Viernes Santo uno de sus días más destacados de la Semana Santa de 2020 en donde son numerosas las manifestaciones de devoción popular con rezos del “vía crucis” en las iglesias y procesiones en recuerdo del drama vivido por Jesucristo en el Calvario.

Ayuno y abstinencia del Viernes Santo

• El ayuno consiste en hacer una sola comida “fuerte” al día. Es algo que se realiza en esta fecha, al igual que ocurre con el Miércoles de Ceniza.




"Estaba también con ellos Judas, el traidor. Al decirles «Yo soy», retrocedieron y cayeron a tierra. Jesús les volvió a preguntar:
«¿A quién buscan?»
Ellos dijeron:
«A Jesús, el nazareno»."


"En esta noche debe permanecer sólo una palabra, que es la Cruz misma. La Cruz de Jesús es la Palabra con la que Dios ha respondido al mal del mundo. A veces nos parece que Dios no responde al mal, que permanece en silencio. En realidad Dios ha hablado, ha respondido, y su respuesta es la Cruz de Cristo: una palabra que es amor, misericordia, perdón. Y también juicio: Dios nos juzga amándonos. Recordemos esto: Dios nos juzga amándonos. Si acojo su amor estoy salvado, si lo rechazo me condeno, no por él, sino por mí mismo, porque Dios no condena, Él sólo ama y salva. Queridos hermanos, la palabra de la Cruz es también la respuesta de los cristianos al mal que sigue actuando en nosotros y a nuestro alrededor. Los cristianos deben responder al mal con el bien, tomando sobre sí la Cruz, como Jesús."
Papa Francisco.